jueves, 10 de octubre de 2013

Capitulo 6


"Papá, creo que la anestesia te está haciendo mal pero, sin embargo, tu historia me sacó varias lágrimas y es muy tierna".
Sí, con mis 75 años me encontraba en el hospital, agonizando un poco pero todavía seguía cuerdo.
"Michelle, hija mía, puede que tenga 75 años, este en un hospital y lo que quieras pero yo no miento. ¿Ves mi libreta? ¿Sabes por qué la llevo siempre conmigo?".
"No. ¿Qué tiene de especial?".
"Ábrela".

En esa libreta había fotos de Paula conmigo, y también estaban las notas que ella me dejaba.
Había conservado cada cosa que nos unía, cada pequeño detalle tenía que quedar en mi mente al paso de los años.
Nunca dejé de amar a Paula, ella había sido mi primer amor, y ya conocen el refrán: El primer amor nunca se olvida y realmente, está en lo cierto.
No es que no haya amado a mi esposa, Emily, la amé pero ningún amor, excepto por el de mis hijos y mis nietos, se podía comparar. Paula tenía razón, al fin y al cabo, encontré con quién bailar el vals.
Emily era una de las amigas de Paula, no la había conocido hasta el día de su funeral aunque, claro está, lo que menos hice fue mirarla. Por cosas del destino, una cosa nos llevó a la otra y, bueno, finalmente se convirtió en mi esposa.

"Oh, papá..." Susurró mi hija. "¿Mamá la conocía?".
"Sí, eran amigas". -Dije mientras una enfermera venía a cambiarme la bolsa del suero. "Amé a tu madre".
"Pero nunca olvidaste a Paula".
"Ella aparecía constantemente en mis sueños, Michelle".
"Lo siento". Nos irrumpió una enfermera. "El horario de visita ha terminado".
"Tengo que irme, te prometo que vendré mañana. Te amo".
"También te amo". -Besó mi frente y se marchó.

Después de eso las enfermeras se la pasaron revisándome, estaba tan cansado que dejé que mis ojos se cerraran lentamente.
"Ven a buscarme". -Escuché la voz de Paula seguido por una risa.
Me encontraba en una linda pradera, y yo tenía veintitrés, la edad de cuándo ella murió. Mi pelo era nuevamente negro, estaba más flaco, y con un aspecto joven.
"¿En dónde estás?". -Pregunté mientras reía.
"Ven y averígualo. Corre, amor, corre y me encontrarás". -Se la oía feliz, igual que a mí.
Se encontraba escondida detrás de un árbol, decidí darle un susto y la tomé por la cintura.
"Creo que te encontré". -Besé su hombro.
"Ven, vamos". -Me jalaba hacia una luz.
"¿A dónde?".
"A ser felices. Vamos a un lugar en donde nada, ni nadie va a separarnos".
Corrimos hasta aquella luz. Tendríamos que recorrer un largo trayecto hasta el paraíso.

FIN.





Falta el Epílogo.

domingo, 6 de octubre de 2013

Capitulo 5



Aquella noche pude dormir bien, y aunque ella se hubiese ido, sabía que volvería a la mañana siguiente, o al menos, eso era lo que quería creer.

Al despertar encontré una de sus notas, pero esta vez era distinta. La tinta estaba corrida, como si alguien le hubiese tirado algo encima y temí que ese algo fueran sus lágrimas.
La busqué en el altillo y ahí estaba.
Lloraba mientras con sus manos cubría su cara. Era un llanto tan degarrador que sólo al escucharlo, comenzé a llorar yo también.

"¿Qué sucede, amor?".
"No tenemos mucho tiempo".
"¿A qué te refieres?" -Pregunté temeroso.
"Dios quiere que me vaya de este mundo completamente".
No, no, no. No era posible.
"No, no te puedes ir".
"No me voy por mi voluntad, Dios lo quiere así".
"Dios es un egoísta, sólo piensa en él".
"¿Podrías hacerme un último favor?".
"Sí, lo que sea".
"Hazme el amor por última vez. Quiero que me hagas tocar el cielo". -Me susurró.
"Si tocas el cielo no regresaras a mí".
"Hazme el amor, por favor. No me quiero ir sin sentir cómo me amas".
Entré lágrimas nos besamos. ¡Cielos! Iba a extrañar tanto sus besos.
"Te amaré por siempre". -Le dije mientras desprendía su remera de su cuerpo frío.
"Te amaré por la eternidad".

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En tardes como esa, la tuve entre mis brazos sé que ella me amó y yo la amé a ella.
Desperté a la noche, y ella ya no estaba a mi lado. Se había ido.
Varias lágrimas recorrieron mis mejillas, no sólo esa tarde, sino también el resto del año



Quedo cortito porque hubo partes que no me gustaron y las saque :c . Solo queda 1 cap y el epilogo!!! Espero que les guste el cap... 

viernes, 4 de octubre de 2013

Capitulo 4

"No tienes que llorar". -Me dijo.- "Te prometo que vas a encontrar a alguien que te ame e incluso puede ser que te ame más que yo, o que tu la ames más de lo que me amaste a mí".
"Nunca voy a amar a alguien como te amo a ti y sé que nadie me va a amar de la manera en que tu me amas". -La miré a los ojos. -"No quiero decirte adiós, no estoy listo".
"Todos en algún momento tenemos que irnos, amor mío, y lamentablemente me tocó a mí. No te quiero ver triste, quiero que salgas adelante con esa sonrisa hermosa que tienes y que digas: . Además, no quiero que me recuerdes tristemente. Quiero que me recuerdes con una sonrisa y que pienses: ".
"¿Cómo puedes decir todas esas cosas?. ¡Mi vida no tiene sentido si no estás en ella!".
"Pedro, todo en esta vida pasa por algo. Piénsalo de este modo, seré tu ángel. Te cuidaré cuando más lo necesites, y estaré para ti en todo momento aunque no me puedas ver".

No, no quería pensarlo de ese modo. Ella no se iba a ir de mi vida tan fácilmente.

"No te vas a ir de mí tan fácilmente". -Tomé su cara entre mis manos y comencé a acariciarla. -"Es tan difícil decir adiós".
"No es un adiós, es un hasta luego. En cualquier momento nos volveríamos a ver". -Secó mis lágrimas.


"¿Por qué estás aquí?".
"Ya te lo dije, tengo una promesa y siempre las cumplo".
"Te amo tanto".
"Yo también te amo. Ahora quiero ver una sonrisa en tu cara".

Traté de sonreír, creo que lo hice. En momentos como este estaba triste, pero feliz al mismo tiempo.

"Eso es. Toma mi mano-Le hice caso. -, respira. Ponme cerca tuyo y da un paso. Mantén tus ojos sobre mí y deja que la música sea tu guía". -Puso mi brazo alrededor de su cintura. -Ahora prométeme que no lo olvidarás".

No podía dejar de ver lo hermosa que era. Asentí tontamente y le dije:

"Las montañas no son lo suficiente altas, los océanos no son tan largos y no importa que yo esté aquí y tu allá. Porque juntos o no, nuestro baile no se detendrá".

Sonrió y yo lo hice. Ella dijo:

"Ni siquiera que tu estés aquí y yo allá va a separarnos, por que mi corazón está en donde quieras que esté".



Solo quedan 2 capitulos :3 

jueves, 3 de octubre de 2013

Capitulo 3

Luego de unos minutos ella desapareció, llevándose consigo una gran parte de mi alma y de mi ser.
Subí a mi habitación, no podía quedarme en aquella sala dónde segundos antes había estado ella.
Me tiré en la cama, dejando caer mi cuerpo pesadamente sobre el blando colchón que solía compartir con Paula.
Su almohada aún conservaba su olor a violetas. Exhalé permitiendo que ese dulce olor entrara por mi nariz.
Me giré sobre la cama, permitiendo quedar de frente a la mesita de luz. Me fijé en la hora; cuatro de la mañana.
Suspiré.
Esta sería una larga noche.

Creo que me habré dormido a eso de las seis de la mañana. No podía dejar de pensar en lo que había pasado.
O yo me había pasado con el whisky, o en realidad ella había aparecido. No estaba seguro.
Dormí por dos horas y con cada sueño que tuve esa noche, me acordaba de por que ella no estaba conmigo. Era como si me atormentara.
Miré al reloj. Ocho de la mañana.
En la mesita de luz, no sólo estaba el reloj. Me extrañó ver un pequeño papel con su letra.
"Ven y búscame".
Me paré rápidamente de la cama, pero me arrepentí a los pocos segundos ya que el dolor de cabeza me hizo marear.
Fui al baño y me lavé la cara. Segundos más tardes, la estaba buscando por toda la casa.

"¿En dónde estás?". -Pregunté.
"Buscame". -Dijo Paula, y seguido a ello una pequeña risa.
El sonido de su voz me guiaba hasta el ático. Fui hasta este y la encontré.
"Te encontré". -La abrasé por la cintura. Ya no me importaba sentir aquel frío y aquel estremecimiento, sólo quería abrasarla.
"Bien hecho, Pedro".
"¿Qué hacemos aquí?".
"Ya te lo dije; aprenderás a bailar vals".
"No tengo con quien bailar vals". -Mi voz se quebró, pero no lloré.
"Pronto encontrarás a alguien".
Ese comentario no me gustó. Yo no quería encontrar a otra persona y, aunque ella no lo admita, se que no quiere que encuentre a alguien.
"No, no lo haré. Eres la única y si no es contigo no lo haré".
"¿No crees que por algo el destino nos separó?".
"Eso es lo que el destino quería. Yo quiero que estés conmigo. Quiero despertarme y que seas lo primero que vea, y al dormir quiero que seas lo último. Pero en lugar de eso, ahora encuentro una cama vacía".
"Prométeme que me olvidarás y que harás tu vida".
"Paula, nunca podría prometerte eso. Te amo. ¿Es que acaso no me amas?".
"Te amo más que a nada en este mundo. Disculpa, te amo más que nada en el universo. Por eso, tienes que olvidarme".
"¡No quiero olvidarte!".
"¡Pero debes hacerlo!". -Me gritó.
"¡Demonios, Paula! ¿No lo entiendes? ¡Tu eres la única que quiero que esté conmigo!".
"¡Pero estoy muerta!".
"¡Físicamente, pero en mi corazón estás más que con vida!".
Luego de esa pequeña pelea, ella me besó. Obviamente le correspondí a ese beso, mientras las lágrimas salían sin control de mis ojos.


Solo faltan 3 capitulos y termina!! Comenten.. 

miércoles, 2 de octubre de 2013

Capitulo 2

Las lágrimas seguían cayendo por mis ojos, era imposible olvidarle por más que tratase y tratase.
Cada recuerdo hacía que inundara mi cara de lágrimas. Si tan sólo pudiera volver el tiempo atrás, o sin tan sólo ella pudiese tener un minuto más de vida para decirle cuanto la amo...
¿Acaso esto era una pesadilla? Si lo era; quería que me despertaran, no quería seguir soñando. Y si no era un puto sueño, no quería vivir más en esta realidad.

Bajé al salón donde tenía mi pequeña barra. Saqué un vaso y me serví un poco de whisky. Quizás mentí un poco cuando dije "poco whisky", la verdad era que me había tomado tres vasos largos.
Se podría decir que tomé para olvidar todo lo que pasaba y fingir ,por cinco segundos al menos, que todo estaba bien; aunque no lo esté para nada.
Dejé a un lado el vaso cuando sentí que ya no podía tomar más. ¿Y quieren saber la verdad? No logro olvidar todo lo que pasó, en realidad lo empeoró.

"Has tomado mucho hoy, Pedro".
"No, no tomé nada. Sólo un poco de Vodka y cerveza, un poco. Deja de quejarte y dame un beso, cariño".
"Lo siento, cariño. No beso a alcohólicos".
"Un besito, ¿Sí?".
"No". -La agarré de la cara y la besé. Ella al principio se resistió, pero luego me siguió el beso.

Esa fue la primera vez que me vio alcoholizado. Una mueca que simulaba ser una sonrisa apareció en mi rostro aunque luego, claro está, se convirtió en una mueca de tristeza.
Oculté mi cara entre mis manos y comencé a llorar silenciosamente. La extrañaba tanto.
"No debiste tomarte tres vasos de Whisky. Tomar no te hace bien".
¿Qué?. ¿Esa había sido su voz?.
Levanté mi cabeza y la vi.
Definitivamente el whisky me había hecho mal. Cerré mis ojos con fuerza y sacudí mi cabeza. Cuando volví a abrirlos ella esta allí todavía.
"¿Paula?".
"Sí, soy yo. Te dije que tomar te hacía mal".
"¿De verdad eres tú?".
"Hasta donde sé, sí. Te prometí algo, y por eso estoy aquí".
Asentí tontamente. Aunque sabía que esto era una mala jugada de mi mente.
"Te prometí que te ayudaría a bailar el vals, ¿Lo recuerdas? Yo siempre cumplo con mis promesas. Así que ahora, ponte de pie y empezaremos con las lecciones. No tengo mucho tiempo".
Me trataba de una forma fría. Me puse de pie y ella me tomó de las manos.
Mi cuerpo se estremeció ante ese contacto, y de pronto mis manos se volvieron frías.Paula estaba fría.
"Estas helada". -Logré apenas susurrar. No podía articular ni una palabra.
"Es una de las desventajas de estar muerta".
Como dije, me trataba de una forma fría y sus palabras me mortificaron. Rompí en llanto gracias a ello.
"Te extraño tanto". -Le dije.
Ella me miró a los ojos y sólo acarició mi mejilla. Otra vez me estremecí. El contacto de su helada piel y la mía producían eso.
"Yo también te extraño". -Me sonrió y unas lágrimas salieron de sus ojos sin vida. Traté de quitárselas, pero fue imposible por que al instante rompí a llorar otra vez.
¿Por qué el destino era tan cruel? ¿Por qué tenía que quitar a la mujer que amo de mi lado sin mi permiso?

martes, 1 de octubre de 2013

Capitulo 1

Mis párpados pesan, poco a poco mi respiración se hace más debíl; solo puedo escuchar como gritas mi nombre. Mis oidos pierden su audición lentamente.
Trato de gritar, pero es en vano. Las palabras no salen de mi boca. De pronto, sólo puedo ver una luz, segundos después es todo oscuro.


-¡No me dejes, no ahora! ¡Paula, amor! ¡No te vayas! -Aunque grite, ya es tarde. La perdí, y para siempre.
-Por favor, tranquilizate. Acabas de volver de la muerte.
-¡Paula, despierta! ¡Paula! -Traté de levantarme de aquella camilla de la ambulancia, pero fue en vano.
Después de aquel cedante que me habían dado, la última imágen que vi fue la mano de Paula extendiendose hacia mí, como si quisiese que fuera con ella, y eso era lo que más quería hacer en este mundo.

Todos los ojos estaban puestos en Paula, como siempre quiso. Aunque, claro, no de la manera que ella hubiese deseado.
Recuerdo aquellas tardes en la academia, cuando ella me decía: "Un día seré una gran bailarina, y la gente se quedará mirándome y estarán alegres. Luego me recordaran como: Paula, la bailarina de la que la gente, no pudo sacar sus ojos de encima".
No, no era de ese modo. La gente la estaba despidiendo con lágrimas en sus ojos, y en lugar de verse una viva Paula; se veía una triste lápida gris y fría que decía:
Paula Chaves: Hija, hermana, prometida -Mi prometida- ,amada e inolvidable para todos.
Mis ojos se humedecieron al leer eso, ¡Ella no podía estar muerta! ¿Por qué ella? ¿Por qué no me morí? Las lágrimas amenazaban con salir de mis ojos, y lo hicieron.
Quedé cansado de escuchar tantos: "Lo siento, ella era una buena chica" ; "Lo siento" o "Sé que ella está en un lugar mejor".
Teníamos tantos planes de vida juntos. Íbamos a casarnos en dos meses, planeábamos comprarnos una pequeña casa, y también queríamos formar una familia.
Los recuerdos vienen a mi mente. Lo único que quiero hacer es llorar y gritar.
¿Por qué? ¿Por qué se fue? ¿Acaso Dios me estaba castigando por todos mis pecados?

"¿Qué dices? ¡Estás loco! Tu no me amas, o no de la manera en que tu piensas".
"Te amo, ¿Qué es lo que no tienes en claro?".
"¡Eres Pedro Alfonso, el famoso no deja títere con cabeza!".
"No soy así. ¿Cómo puedo demostrarte que te amo?".
"Estás mintiendo, no mientas".
"No estoy mintiendo. Yo no quise sentir esto por ti, simplemente pasó. No puedo dejar de pensarte, me tienes loco".
"Y tu me tienes loca... ¡Con tus mentiras!".

Sonreí un poco al recordar cuando le dije que la amaba por primera vez. Me costó varias semanas hacérselo creer, pero ese tiempo de espera valió la pena.

"¿Me crees ahora que te amo?".
"Si te digo que sí, ¿Dejarías de molestarme?".
"No, por que no sería un sí verdadero".
"Te creo y es un sí verdadero. ¿Quieres adivinar algo?" -Susurró a mi oído, yo sólo asentí como idiota. -"Yo también te amo".

Después de eso recuerdo haberla agarrado de la cintura y besarle, lentamente para demostrarle todo mi amor, por si no le quedaba claro.





Volvi con una adaptación de solo 6 capitulos y luego un epílogo.. Espero que les guste como ami :)